Sobre el horizonte
de tu mirada
el árbol de mi vida
crece hacia un firmamento
donde tú
eres la única estrella.
Por senderos
de luna llena
las raíces se arrastran
persiguiendo el rastro
de tus huellas invisibles.
El tronco se rinde
mientras tus delgadas manos
retiran de su corteza
la savia dormida
durante inviernos eternos.
El viento tambalea
sus ramas severas
y cada noche diez hojas ciegas
caen sobre tus pechos
de gacela rendida
Es el árbol de mi vida
el que brota
entre rastrojos de paja
cuando tus ojos se abren
más allá del horizonte.
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