A veces amar
es cuando llegas cansada
y me pides sentarnos
en nuestro viejo sofá.
es cuando llegas cansada
y me pides sentarnos
en nuestro viejo sofá.
Arrecostarte sobre mis piernas cruzadas,
taparte con una ligera manta
desde tus pies cansados
hasta el comienzo de tu fría barbilla.
Sentir como nuestros cuerpos se diluyen
en el mismo fuego.
Acariciar tu cabeza
y escuchar el ronroneo de tu corazón tranquilo.
Cruzar nuestras manos
como si cada uno de nuestros dedos
se dijeran en silencio lo que nos sucedió durante el día.
Una pequeña habitación
abrazándonos al comienzo de la noche.
Una película vista a medias
mientras el sueño nos hamaca
y huimos fugitivos
sin importarnos dónde.
taparte con una ligera manta
desde tus pies cansados
hasta el comienzo de tu fría barbilla.
Sentir como nuestros cuerpos se diluyen
en el mismo fuego.
Acariciar tu cabeza
y escuchar el ronroneo de tu corazón tranquilo.
Cruzar nuestras manos
como si cada uno de nuestros dedos
se dijeran en silencio lo que nos sucedió durante el día.
Una pequeña habitación
abrazándonos al comienzo de la noche.
Una película vista a medias
mientras el sueño nos hamaca
y huimos fugitivos
sin importarnos dónde.