En un solo instante
una sensación,
una atracción,
un deseo,
un brevísimo despertar
de infinito agrado.
Todo está conjuntado,
en un bonito vestuario.
Pero sin saber cómo,
fugazmente,
inquieto,
confuso,
la idea, la sensación
y el placer
han desaparecido.
La realidad
no me pertenece,
y ya no eres el mismo.
El puzle se ha roto,
nada ya merece la pena.
Solo ha sido una idea
delirante,
sin sentido.
He perdido el camino
para llegar
a dónde realmente quiero.
Sólo reconozco la idea
que cada segundo
brota de mi piel
directamente,
sin pasar por mi cerebro.
Deseo
y
no sé lo que quiero.
Dos instantes enfrentados,
dos espejos opuestos
y que sin embargo se necesitan.
Espacio reservado a unas palabras, sentimientos, realidades, irrealidades, ideas, sueños, deseos... que realmente no me pertenecen.
martes, octubre 25, 2016
miércoles, octubre 05, 2016
Ser y no ser.
No sé aún
dónde estás presente.
Si alojada
en el placer de la duda
o para siempre
en mis brazos serenos.
Si me amas
como regalo presente
o solo me deseas
como insinuante laberinto.
No sé aún
dónde está tu ilusión.
Si en mis manos
pegadas a tu pecho
o alejadas
en continúo anhelo.
Si te refugias
en el familiar beso
o son las sombras
de mis labios
las que te pierden.
No sé aún
dónde está nuestro camino.
Si en la encrucijada
incierta de cada noche
o en el abrazo
diario a nuestro tiempo.
Acaso en una vida
entre continuos espejos
o en eternos amaneceres
abrazado a tu sexo.
Segundo a segundo
perdiéndonos
y reencontrándonos
en eterno deseo.
Ese juego de espiral
en el que estás
sin estar
y en el que te amo
pero no quiero,
tú sabiéndolo.
No sé aún
cómo vivir a tu lado
sin que notes
la presencia de mi cuerpo.
Perdida
y buscando mis huellas
hundidas en el cielo.
O arañando
bajo tierra
cualquiera de mis lamentos.
dónde estás presente.
Si alojada
en el placer de la duda
o para siempre
en mis brazos serenos.
Si me amas
como regalo presente
o solo me deseas
como insinuante laberinto.
No sé aún
dónde está tu ilusión.
Si en mis manos
pegadas a tu pecho
o alejadas
en continúo anhelo.
Si te refugias
en el familiar beso
o son las sombras
de mis labios
las que te pierden.
No sé aún
dónde está nuestro camino.
Si en la encrucijada
incierta de cada noche
o en el abrazo
diario a nuestro tiempo.
Acaso en una vida
entre continuos espejos
o en eternos amaneceres
abrazado a tu sexo.
Segundo a segundo
perdiéndonos
y reencontrándonos
en eterno deseo.
Ese juego de espiral
en el que estás
sin estar
y en el que te amo
pero no quiero,
tú sabiéndolo.
No sé aún
cómo vivir a tu lado
sin que notes
la presencia de mi cuerpo.
Perdida
y buscando mis huellas
hundidas en el cielo.
O arañando
bajo tierra
cualquiera de mis lamentos.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)