Busco la magia
en cada segundo de este día.
La felicidad fuera de ti.
Encontrarla aparte,
donde tú no estés.
en otras miradas diferentes,
en otras palabras cercanas,
entre caras circundantes.
Pero sólo te veo a ti
en cada ventana,
en cada esquina
y en cada paso.
Tú en medio de la vida.
Busco una sorpresa
que me despierte
de esta fiel locura.
La existencia fuera de ti.
Donde tú no existas.
Araño historias pasadas,
corazones compartidos
entre torrentes de besos
y estrellas perdidas.
Pero solo te veo a ti.
ocupándolo todo,
latido a latido
como sangre que fluye
y alimenta mi existencia.
Espacio reservado a unas palabras, sentimientos, realidades, irrealidades, ideas, sueños, deseos... que realmente no me pertenecen.
jueves, abril 21, 2016
miércoles, abril 13, 2016
Destino
Desnuda
apareces entre selvas
de miradas,
abriéndote paso
en una jungla
de sombras sin cuerpo.
Y perdido,
entre cada uno de tus gestos
sigo tu camino virgen
como el ciego
que atiende solo al sonido
de la vida.
Aprendo
el relieve de tu espalda blanca
el vértice ceniza de tu vientre
el sexo en tu cabeza ovalada.
Descubro
que amar no es lo mismo que desear,
que desear no es lo mismo que soñar
y que soñar se puede despierto.
Repaso
cada una de tus palabras escritas,
cada una de tus mujeres amadas
y cada uno de tus sueños contados.
Ahora
que el destino nos deja a solas
me acerco a tus columnas ardiendo
y pongo mis manos hambrientas
en tus húmedos labios,
esperando tu abandono.
apareces entre selvas
de miradas,
abriéndote paso
en una jungla
de sombras sin cuerpo.
Y perdido,
entre cada uno de tus gestos
sigo tu camino virgen
como el ciego
que atiende solo al sonido
de la vida.
Aprendo
el relieve de tu espalda blanca
el vértice ceniza de tu vientre
el sexo en tu cabeza ovalada.
Descubro
que amar no es lo mismo que desear,
que desear no es lo mismo que soñar
y que soñar se puede despierto.
Repaso
cada una de tus palabras escritas,
cada una de tus mujeres amadas
y cada uno de tus sueños contados.
Ahora
que el destino nos deja a solas
me acerco a tus columnas ardiendo
y pongo mis manos hambrientas
en tus húmedos labios,
esperando tu abandono.
lunes, abril 04, 2016
Lunes
Qué largo se hace
el día,
cuando el jersey
ha perdido
la última gota
de tu aroma trémulo.
Cuando tus abrazos
se enfrían
minuto a minuto
como lagos helados.
Volver a recordar
el sabor
de tus labios
sin pintar.
Qué cansado ya
de la vuelta
al silencio continuo
de mi alcoba neutra.
De nuestro abandono
frío,
al comienzo
de cada semana.
Qué inútil
intentar retener
la llama
que tus manos dejaron
en mis bolsillos
rotos.
Encontrar tus sonrisas
perdidas
entre las horas
del reloj inerte.
Volver de nuevo
a situar
las manecillas
en el tiempo exacto.
Qué lenta se hace
la espera
de tu presencia,
de tu cuerpo encendido,
de la cama habitada,
de nuestros sueños sagrados.
el día,
cuando el jersey
ha perdido
la última gota
de tu aroma trémulo.
Cuando tus abrazos
se enfrían
minuto a minuto
como lagos helados.
Volver a recordar
el sabor
de tus labios
sin pintar.
Qué cansado ya
de la vuelta
al silencio continuo
de mi alcoba neutra.
De nuestro abandono
frío,
al comienzo
de cada semana.
Qué inútil
intentar retener
la llama
que tus manos dejaron
en mis bolsillos
rotos.
Encontrar tus sonrisas
perdidas
entre las horas
del reloj inerte.
Volver de nuevo
a situar
las manecillas
en el tiempo exacto.
Qué lenta se hace
la espera
de tu presencia,
de tu cuerpo encendido,
de la cama habitada,
de nuestros sueños sagrados.
viernes, abril 01, 2016
Nada de esto me pertenece
Nada de esto
me pertenece.
Cada letra
y cada signo
nace de tí.
Yo tan solo
me refugio
tras la cortina
y te espero.
Hago como que vivo
y me alimento de tu pan
y bebo de tu leche.
Me emborracho
esperando
que alguna noche
enciendas mi templo.
Nada de esto
me pertenece.
Cada trazo
y cada sílaba
son de tu sangre.
Yo tan solo
pongo los renglones
de este sueño.
Simulo que me necesitas
y mi mano se deshoja
abandonada en tu pecho.
Y esperando quiero
que alguna noche,
rebosante de estrellas
nos ríamos del pasado.
me pertenece.
Cada letra
y cada signo
nace de tí.
Yo tan solo
me refugio
tras la cortina
y te espero.
Hago como que vivo
y me alimento de tu pan
y bebo de tu leche.
Me emborracho
esperando
que alguna noche
enciendas mi templo.
Nada de esto
me pertenece.
Cada trazo
y cada sílaba
son de tu sangre.
Yo tan solo
pongo los renglones
de este sueño.
Simulo que me necesitas
y mi mano se deshoja
abandonada en tu pecho.
Y esperando quiero
que alguna noche,
rebosante de estrellas
nos ríamos del pasado.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)