En la distancia
no verte.
Descarnada ansiedad
de tu presencia constante.
Insoportable ausencia.
Espacio infinito sin tu carne,
un segundo eterno sin tus labios,
sin tus manos.
Angustia de habitaciones
tu frio eco,
tu silla vacia
tu almohada lisa
tu blanca sombra.
En la distancia,
no verte.
Silencio hiriente
en la alcoba sin luna
en el despertar helado
en el día absurdo.
Te busco sin saber dónde
sin encontrar rastro
de tu voz caliente.
Solo espejos
con tu rostro transparente,
desdibujado en la sombra.
Solo miradas
entre ciento de fotografías
guardadas
en cuadernos
de hojas secas.
En la distancia,
No verte.