Te veo,
me miras,
bañada
de amor,
de triunfo,
de rosas entreabiertas.
Asomada a la luna
con tu traje
de estrellas,
bordadas con mis labios.
Bailas alrededor
de mi pecho mudo
y tu cintura caprichosa
juega con mi cuerpo.
Saltas
alrededor de mí
dejando rastros
de olas
y hogueras en ascuas.
Apabullas
mis silencios
desenterrando
las noches
de mis sábanas solitarias.
Y consigues
que sea solo un espejo
de mi mismo,
una caricatura
de la carne
que vanamente pretende salir.
No hay comentarios:
Publicar un comentario