viernes, agosto 18, 2017

Tú, mi sueño.

Quizá al comienzo
fue tu presencia,
tu aire distinguido
o tu arrogante indiferencia.

Quizá tu ropa
siempre acertada,
alegre 
y sin excesos.

Tu lejanía inalcanzable.

Quizá al comienzo 
fueron tus palabras 
que todo lo sabían
y nada ignoraban
salvo mi presencia.

Ellas todo mi universo.

Quizá fue alli
donde se refugió
mi ignorancia de esclava
y donde se enquistaron
mis eternas dudas.

Quizá fueron tus manos
que todo lo abarcaban
y nada se escapaba de ellas
salvo mi huida
hacia un amor imposible.

Quiza fue mi alma
rendida a tu omnipresencia
o mi cuerpo ultrajado
en cada uno de tus silencios.

Quizá fueron mis gritos 
y súplicas
desde mi isla perdida
en el océano de los deseos.

Quizá mis labios salvajes
subiendo como la hiedra
entre las ramas yertas
de tu corazón dormido.

Quizá fue mirarte siempre
a través de mi espejo ovalado
esperando desnuda
en noches de luna roja.

Quizá fue nuestra historia
nunca escrita durante años, 
esperando que tus manos 
tomarán las mías
para poner el primer renglón.

Quizá todo nuestro amor
fue como dos ríos perdidos,
que nunca lograron 
abrazar el mismo mar.

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